Una escuela Montessori para familias españolas en el área de Washington, D.C.
Montessori
Oneness-Family School es una comunidad Montessori internacional situada en Bethesda, donde familias procedentes de más de 70 países se reúnen para crecer, aprender y descubrir el mundo juntas.
- Una comunidad internacional cálida y acogedora
- Un itinerario Montessori desde los 2 años hasta la secundaria
- Alumnos formados en el pensamiento crítico y global
Donde a los alumnos les gusta aprender
Inscriptions pour l’année scolaire 2026-2027 (de la maternelle au lycée).
Para los alumnos desde preescolar hasta el instituto, nuestro programa educativo, caracterizado por un gran rigor académico,
combina un itinerario educativo Montessori tradicional con una atención especial a la atención plena, el desarrollo socioemocional y las habilidades de liderazgo. Enseñamos a nuestros alumnos a convertirse en ciudadanos del mundo compasivos y valientes, impulsados por un amor duradero por el aprendizaje.
- Escuela Montessori acreditada
- Comunidad internacional con alumnos procedentes de más de 70 países
- Énfasis en el aprendizaje inmersivo y el pensamiento crítico
- A pocas manzanas de la estación de metro de Bethesda
- Fiestas de barrio.

Ven a visitar nuestro campus de Bethesda
Visitas guiadas los miércoles, jueves y viernes a las 10:00. Se pueden reservar otras visitas guiadas enviando un correo electrónico a nuestro equipo de admisiones.
Reserva una visita¿Por qué elegir una escuela Montessori?

El método Montessori utiliza material práctico y objetos concretos para que el proceso de aprendizaje resulte concreto y estimulante.
El aprendizaje no es algo abstracto: es concreto y se adapta al nivel de comprensión del niño y a su experiencia cotidiana. Esto permite que los alumnos se impliquen profundamente en el proceso de aprendizaje, ayudándoles a mantener su interés por el conocimiento en lugar de aburrirse.

El método Montessori es un enfoque dinámico del aprendizaje
En un entorno Montessori, se desarrollan numerosas actividades al mismo tiempo. Los profesores pueden impartir diferentes clases a pequeños grupos, mientras que otros alumnos trabajan de forma autónoma en actividades individuales. Los profesores siguen y supervisan el progreso y el trabajo de los alumnos en cada etapa.
La ventaja es que cada alumno recibe una enseñanza adaptada a su nivel y, al mismo tiempo, aprende a trabajar de forma autónoma para llevar a cabo sus tareas.

En el método Montessori, siempre se hace hincapié en el conjunto: en la visión global.
Los hechos se olvidan fácilmente si no se enseñan dentro de un contexto más amplio. A los niños Montessori les encanta explorar las «grandes ideas»: los conceptos fundamentales de la ciencia, la geografía y la historia. Adquieren estos conceptos a través de relatos cautivadores y actividades creativas que les permiten profundizar en ellos.
Los alumnos Montessori también aprenden a establecer vínculos entre ideas procedentes de diferentes materias. La ventaja es que retienen lo que han aprendido a un nivel más profundo.
Los alumnos avanzan a su propio ritmo
En una escuela Montessori, no hay límites en cuanto al ritmo al que un alumno puede progresar. Cuando un alumno está preparado para afrontar un nuevo reto, los profesores están ahí para ayudarle a superarlo.
Por lo tanto, en escuelas Montessori como la OFS, los alumnos pueden alcanzar un nivel de lectura muy superior al de su clase, abordar matemáticas avanzadas, aprender métodos de investigación y utilizar la tecnología para aprender y realizar presentaciones.
Clases de edades mixtas
María Montessori descubrió las ventajas de las clases con alumnos de diferentes edades hace más de 85 años. Hoy en día, este concepto se ha adoptado, en una versión adaptada, en numerosas escuelas no Montessori de todo el mundo.
Una clase con alumnos de diferentes edades pone de relieve nuestro deseo natural de aprender de quienes tienen más experiencia que nosotros y la alegría de enseñar a los demás lo que sabemos. Además, permite a los alumnos vivir un ciclo de liderazgo de tres años, lo que ofrece tanto a los alumnos como a las familias la posibilidad de permanecer con el mismo equipo docente y construir una relación profunda basada en la confianza y la comunicación.
Motivación intrínseca
Las escuelas Montessori no pretenden motivar a los alumnos mediante notas, sanciones o recompensas. Al hacer hincapié en la elección y la iniciativa personal, los alumnos se convierten en protagonistas de su propio aprendizaje, en colaboración con sus profesores.
En un entorno Montessori, las actividades tienen sentido e importancia para los alumnos. La evaluación puede adoptar muchas formas, entre ellas proyectos y presentaciones individuales o en grupo, que contribuyen a desarrollar sólidas habilidades de comunicación.
Aprendizaje no competitivo
Los alumnos Montessori desarrollan una gran confianza en sí mismos, ya que aprenden a reconocer sus talentos y las áreas en las que pueden mejorar. Al mismo tiempo, aprenden a valorar las capacidades y los puntos fuertes de los demás.
Esto los prepara para el «mundo real», ya que cuanto más seguros de sí mismos sean los alumnos y más capaces de mostrar empatía hacia los demás, mejor preparados estarán para tener éxito en el futuro.
Organización del personal
Los alumnos Montessori empiezan a planificar sus jornadas desde preescolar. En la OFS, en los cursos 1.º a 3.º, aprenden a elaborar un plan de trabajo diario con sus profesores, que incluye las clases a las que deben asistir y las actividades individuales que deben realizar.
Cuando pasan a los cursos 4.º y 5.º, comienzan a planificar semana a semana; en los cursos 6.º a 8.º, aprenden a tener en cuenta todo el ciclo de aprendizaje, que dura aproximadamente ocho semanas.
Las clases Montessori animan a los alumnos a hacer preguntas y a cuestionar las ideas preconcebidas
Desde muy pequeños, los alumnos aprenden que sus ideas importan y que las grandes intuiciones surgen de una reflexión profunda. María Montessori comprendió que la esencia del aprendizaje reside en las preguntas que se plantean los alumnos.
Además, mientras que el aprendizaje tradicional tiende a centrarse en «una única respuesta correcta», el método Montessori anima a los alumnos a descubrir, en la medida de lo posible, varias respuestas. La ventaja es que aprenden a abordar los temas desde diferentes ángulos y a apreciar la diversidad de puntos de vista.
Formar parte de una comunidad
En una escuela Montessori, tanto el entorno social como el programa educativo refuerzan en gran medida la idea de que cada uno de nosotros forma parte de un todo más amplio. Desde los 2 años, los alumnos aprenden a cuidar de su clase y de los demás.
Los alumnos aprenden a comprender su papel dentro de la comunidad y en el mundo, y a reconocer la importante responsabilidad que les incumbe para contribuir al bienestar de nuestro planeta y de la gran red de la vida.
